sábado, 15 de diciembre de 2012

Si, tengo 10 libras más. ¿Y qué?

Un tema que creo que hemos tenido pendiente de tocar en Forever Produced ha sido la parte de imagen. Hoy conocí a una chica Forever Produced y esta frase suelta, salió de una conversación que tuvimos (hablando de otra cosa, pero igual, me gustó el concepto y decidí que este es el momento para hablar de algo de peso).

El peso y la imagen son cosas democráticas, a todos nos afectan por igual. No conozco a nadie que sea inmune a ello. Algunas pensamos que estamos por encima, otras por debajo de lo que debe ser un peso "normal". Lo que es normal para mi, quizás no sea normal para ti.

Por muchos años sufrí de "Anorexia a la Inversa", nunca me vi lo suficientemente gorda. Solo era conciente de ello cuando iba a tiendas en las que la ropa que me medía no me quedaba, pero en realidad, mi día a día, yo no veía una mujer gorda en el espejo. Siempre me caractericé por hacer un montón de cosas que hasta cierto punto "made up for it", como tener las uñas siempre arregladitas, el cabello con las highlights, el "It Bag" del momento, estar "in the know" de todo tipo de cosas para tener conversaciones inteligentes con los demás, en fin, el hecho de estar pasada de kilos no me definía como persona. 

Ahora, no es que haya llegado a mi peso de triunfo, pero si estoy en el mejor momento de mi vida, donde me siento mejor conmigo misma por miles de cosas. El secreto es estar conciente de la parte de la salud. Si eres saludable, eres feliz. Punto. Si la ropa que te gusta, te queda, eres feliz. Si puedes entrar a una tienda y comprar algo lindo "off the rack" sin medírtelo, eres feliz. Yo no me di cuenta hasta que adelgacé un montón de lo que me estaba perdiendo. La primera vez que pude comprarme un par de tacones y no me dolían los tobillos, fue como que me hubiesen abierto la puerta a la luz, después de estar en un cuarto oscuro. Literalmente lloré.

No son las 10 libras de más (o de menos). El punto es cómo te sientes tu. Si tu te sientes sexy y tienes la confianza para rock esa falda refajada, se feliz! Es cuestión de actitud. Ahora, si tu autoestima está por el piso, empieza a pensar porqué -y esto no tiene nada que ver con grasa corporal ni índice de masa corporal. Rompe tu círculo vicioso. Como en exceso porque me pasa esto, esto y esto. Me pasa esto, esto y esto porque como en exceso... Eso es lo más tóxico que hay en el mundo. 

Por años me atendí con un médico adiccionista. Mi droga era la peor clase de droga a la que puedes ser adicto: la comida. Es barata, accesible a toda hora y sobretodo es socialmente aceptable. La doctora me preguntaba usted come cuando está triste? Yo le decía "Si, claro! Y cuando estoy feliz, cuando alguien cumple años, cuando no hay nada que hacer, cuando estoy estresada, cuando me va bien en el trabajo, cuando me va re-mal en el trabajo". Esa terapia no funcionó, pero lo importante es que pude reconocer mi kryptonita. No hay que darle mucha vuelta al asunto, comes porque te gusta dammit!

Qué cambió? 
Las razones por las que uno come nunca cambian realmente. Si eres compulsivo, es muy probable que lo sigas siendo, a pesar de... Lo único que puedo decir que me ayuda un montón es tener "amistades saludables". Sabes como cuando uno está chico y los padres y los abuelos le dicen a uno que debe buscar amistades sanas? Bueno, así mismo es. Para casos extremos como el mío, había que irse a lo literal. Mis amigas más cercanas son gente que hace ejercicio y comen clean casi todos los días. 

Mi Breakthrough
Hoy tuve un highlight inusual. Me sentí cual cachorrito entrenado. Fuimos a almorzar comida thai y el paladar me pedía algo dulce después de tantas especies. Cuando la mesera vino a ofrecernos el postre, le pregunté qué había, me dio la lista y le pregunté que si había algo de chocolate. La respuesta, obviamente era que si! Hice una pausa y pedí un capuccino en vez de lo que normalmente por default hubiese pedido. Qué tiene de inusual? Pues que lo hice de forma conciente. Una de mis amigas estaba conmigo y no es como que me iba a mirar mal si me devoraba el plato de dulce o lo que fuera, lo hice porque me nació hacerlo, simplemente porque si. Llega un momento en el que si realmente quieres cambiar, lo haces.

Esas 10 libras de más no me mortifican, es un número en una pesa y nada más.